Victus [fragmento §14]

Publicado en 12 Diciembre 2013

Victus.jpgMe tendió los brazos abiertos. Mis deberes me impelían a salir de allí. Pero era la misma mujer que jamás había implorado favores, y ahora soltaba unos si us plau, si us plau como maullidos de gatito. Volví atrás.

Estaba tan delgada que mi abrazo tenía que ser muy endeble. De lo contrario, y no exagero, le rompería las costillas. Su rostro estaba cubierto de sudor. Lo que más me desconsolaba era que no podía hacer nada por paliar su dolor. Me pidió la caja de música rota. Se la acerqué, la abrió. Naturalmente, no salió ningún sonido. Pero ella, sonriendo, dijo:

—¿La oyes? Mi padre inventó esta caja, él puso música dentro de una caja. Y escogió esta canción. ¿A que es bonita?

Nunca me ha gustado mentir a los enfermos, de modo que dije:

—La arreglaremos, ya verás.

—¡Martí! —se exaltó en su fiebre—. ¡Dime que la oyes!

No, no la oía. Solo era una caja escacharrada, un minúsculo resto entre millones de objetos más damnificados por el bombardeo enemigo. En vez de contestar, suspiré. Ella se dio cuenta, la fiebre alta puede hacernos muy lúcidos. Me miró con aquellos ojos abismales y dijo:

—¿Quieres saber algo, Martí? Tú eres tú porque no oyes esa música. Esa es tu virtud y al mismo tiempo tu limitación. Si quisieras oír nuestra música, la oirías. Pero no puedes, no crees en ella. Ni siquiera lo intentas. —Y siguió—: Has oído mil veces esa música. ¿Por qué no ahora? La caja solo es una caja, algún día tenía que romperse.

Escrito por Albert Sánchez Piñol

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Levemente 12/22/2013 10:05

A falta de que te toque el gordo... cuatro millooooneeeeeesss de felicitacioooonessssss naaaaaavideeeeeñaaaaassss.

Fdo. La leveniña de San Idelfonso

Pd. ¡Guau qué radiografía!... tan preciosa ella.

Pd.2: ¡Oh qué final!... tan triste él, tan lúcido. Si no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír, no hay mejor oyente que el que sí puede escuchar.

Amkiel 12/30/2013 12:57



Gracias. Feliz 2014 o, cuando menos, un momento feliz cada uno de sus 365 días.


PS-1: En la radiografía se aprecia un amor hasta los huesos.
PS-2: Solamente el silencio tiene quien lo escuche.