Prescripción facultativa

Publicado en 16 Agosto 2010

Prescripcion-facultativa.jpgApenas llevaba seis o siete meses en el cargo cuando comencé a notar ciertas molestias. Al principio no les di importancia, absorto como estaba en mis responsabilidades; pero, a medida que pasaban los días, el malestar iba en aumento. Por fin, una tarde aproveché la cancelación de un acto oficial y acudí al catedrático de literatura. Éste, después de examinarme concienzudamente, me dijo que apreciaba en mí principios de soberbia, pero que si respondía a la medicación, seguramente no habría necesidad de intervenir; así, pues, me recetó dos libros de poemas (mañana y tarde) y otro de aforismos (para cualquier hora del día). A pesar de que el catedrático me advirtió también sobre posibles efectos secundarios, desde entonces me encuentro mucho mejor.

Escrito por Fermín López Costero

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carmenneke 08/17/2010 13:27


Beeep! Fallo: no me creo que alguien con principio de soberbia acuda a pedir consejo a un catedrático de literatura. O que acuda a pedir consejo, punto. La receta, en cambio, me parece... soberbia.


Amkiel 08/17/2010 20:42



Alguien de su categoría y cargo sólo podía acudir a todo un catedrático en lugar de a un mísero medicucho.