Políticos [fragmento]

Publicado en 4 Noviembre 2009

Puede que la política radical no sea una actividad tan desagradecida, pero sí que es una propuesta muy modesta. Bertolt Brecht señaló en cierta ocasión que lo radical era el capitalismo y no el comunismo, y su colega Walter Benjamin añadió acertadamente que la revolución no es un tren sin frenos, sino la aplicación del freno de emergencia: lo que está fuera de control es justamente el capitalismo y el socialismo intenta pararle los pies. Como Marx reconoció, las raíces del capitalismo son revolucionarias, una suerte de exageración del deseo fáustico, mientras que el socialismo nos recuerda nuestra humilde condición elemental de seres laboriosos, sociales y limitados materialmente. El gusto de los posmodernos hacia la reinvención perpetua es pues la actitud menos radical, por mucho que les parezca lo contrario.

Las cosas andan tan rematadamente mal que, incluso una proposición tan modesta como que todo el mundo en el planeta tenga agua y comida suficientes, parece una provocación. Es imaginable plantear un movimiento revolucionario a partir de ideales utópicos descabellados, pero alterar la vida de la gente de forma tan espectacular, pretendiendo únicamente que el suministro de verdura fresca esté garantizado, resulta extrañamente ridículo. Solo un extremista se opondría a algo así, igual que solo un extremista puede suscribir un sistema capitalista global que, según se cuenta, pagó a Michael Jordan por anunciar las zapatillas deportivas de Nike más dinero del que empleó en todo el complejo industrial del sureste asiático que las fabricaba. Los revolucionarios son por lo tanto personas moderadas y realistas, que reconocen que arreglar cosas como esas requeriría una transformación integral. Quienes se plantean lo contrario no son más que utópicos desocupados, aunque su denominación más común sea la de liberales y pragmáticos. Una de mis estudiantes me comunicó humildemente en cierta ocasión que ella «no era revolucionaria». En vez de empezar con Hegel, me pasó por la cabeza preguntarle si había leído el periódico últimamente.

Así pues, los revolucionarios no son ni optimistas ni pesimistas, sino realistas. De hecho, una de las razones por la que escasean tanto se debe a que el realismo es un credo extraordinariamente difícil de llevar a la práctica, y esto es exactamente lo que los avispados pragmáticos no llegan a apreciar. La base de toda acción moral y política radica en ver la situación como realmente es, algo verdaderamente difícil y agotador. Puesto que normalmente la verdad no es, en términos políticos, excesivamente agradable, ser realista significa llevar una existencia fría, desangelada, siempre ojo avizor y con la escopeta cargada, atenta al menor destello de fantasía o sentimentalismo. Esa es la única manera de vivir, aunque de ninguna manera se pueda llamar vida a eso, lo cual hace que la política radical acabe siendo un asunto lleno de contradicciones. Los que la practican con éxito suelen ser los últimos en asumir los valores de esa sociedad por la que luchan -un mundo con mucho espacio reservado para la fantasía y las emociones-, igual que nadie querría apuntarse a un club tan aburrido y desesperado como para admitir a gente similar a los propios socios. Como en el poema de Brecht «Desventurados los que allanamos el terreno a la amistad / Y no conocimos la amistad entre nosotros».

Escrito por Terry Eagleton

Etiquetado en #RACIOCINIO

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Levemente 11/13/2009 21:39


¡Tiza sí señor!... A veces incluso de colores. Luego ni mancha ni limpia: adorna.

¿Hay fiesta "flower power" hoy en tu Panfletus?

Sus paredes tienen un toque hippie de lo más animado. Una de las mejores decoraciones que he visto por aquí.Es más: la mejor.


Amkiel 11/14/2009 20:15


Flower plastic power.


Levemente 11/12/2009 23:32


Mancha de negro en el mundo del derecho. Pero en el mundo del revés... de blanco limpia.

¡Uno de mis apellidos aparece en el papel-fondo de tu Panfletus!


Amkiel 11/13/2009 19:34


Es decir, lo que aquí es carbón, del otro lado es tiza.


Levemente 11/11/2009 22:36


Es lo que tiene trocarse en boceto: que te levedestiñes. ¡Cosas del carboncillo!


Amkiel 11/12/2009 20:50


Es curioso que el carboncillo, que todo lo mancha de negro, sirva para desteñir.


Levemente 11/11/2009 00:02


Entonces... esta ( http://leves-maravillas.blogspot.com/2008/06/yo.html ) ¿qué é lo que é... una viva, una muerta, una ni lo otro, es decir una zombi...?


Amkiel 11/11/2009 22:12


Es una persona desteñida, algo así como una leve presencia.


Levemente 11/09/2009 20:35


¿Y pesada... o ligera?

Seguramente la vida es todo y... depende desde qué cristal se mire.


Amkiel 11/10/2009 20:45


Pero la vida no está del otro lado del cristal con que se mira, sino de este lado.


Levemente 11/08/2009 14:28


Ciertamente la verdad agota; ya sea en términos políticos o sociales. A veces incluso personales. Por eso es positivo crear contrapuntos... para poder soportarla. Por tanto, independientemente de
que el texto me parece lúcido, salvo que se ciña exclusivamente al terreno político, no estoy de acuerdo en que no es posible vivir con fantasía y sentimentalismo; es más... diría que es el único
modo posible para que la supervivencia se torne en VIDA (mayúscula ella). En cualquier caso la política -incluso para los que no mostramos atracción/simpatía por ella pero entendemos es necesaria e
inevitablemente nos salpica- sólo es una parte del vivir, no la “única manera de vivir”, según se cita.

En efecto un texto contradictorio pero de contenido interesante.

Y muy adecuada la definición de revolucionario: ni pesimista, ni optimista sino realista.


Amkiel 11/08/2009 20:43


La vida es minúscula y delicada.


carmenneke 11/05/2009 20:29


Jajaja cierto, es light!!! :)))))))

Ser revolucionario está muy bien, hasta el día infausto en el que ganan la revolución y llegan al poder. Porque al ostentar el poder ya no pueden seguir siendo revolucionarios, y se les acaba el
realismo y el sentido común de golpe.


Amkiel 11/05/2009 21:29


Querer es poder, por lo tanto, cuando un revolucionario llega al querer deja de ser realista, ciertamente.


Amkiel 11/04/2009 21:22


Nota: La Coca-Cola es Light.