Murcia

Publicado en 8 Enero 2010

Mientras yo te besaba
te dormiste en mis brazos.
No lo olvidaré nunca.
Asomaban tus dientes
entre los labios: fríos, distantes, otros.
Ya te habías ido.
Debajo de mi cuerpo seguía el tuyo,
y tu boca debajo de mi boca.
Pero tú navegabas
por mares silenciosos en los que yo no estaba.
Inmóvil y en silencio
nadabas alejándote
acaso para siempre...
Te abandoné en la orilla de tus sueños.
Con mi carne aún caliente
volví a mi sitio:
también yo mío ya, distante y otro.
Recuperé el disfraz sobre la arena.
«Adiós», te dije,
y entré en mi propio sueño
en el que tú no habitas.

Escrito por Antonio Gala

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