La ciencia

Publicado en 3 Marzo 2013

La-ciencia.jpgLa ciencia es la poesía que consigue ser demostrada rigurosamente. Mi definición les parecerá rara, pero no pienso abandonarla por ello. Entiendo por poesía, en la más pura tradición griega, la actividad creadora. Gracias a ella, la inteligencia transfigura la realidad mediante el arte, la conoce mediante la ciencia y la transforma mediante la ética o la técnica. Hay, pues, poesía de la belleza, poesía del conocimiento y poesía de la acción. Pero ni siquiera esta clasificación es rígida, porque la ciencia tiene a veces un lenguaje prodigiosamente estético. Hoy voy a presentarles una antología de los versos más bellos de la ciencia contemporánea.

El primero de ellos dice así: "No podemos acallar el ruido de fondo del universo". Por demostrar que este verso se refería al permanente eco del estallido originario del universo, Arno Penzias ganó el premio Nobel de Física. Últimamente, las páginas de las revistas científicas se han llenado de una poética de la oscuridad, un poco a lo William Blake. Leo un artículo publicado por New Scientist que trata de "la caza de la energía oscura". Cunde la idea de que sólo conocemos el 5% del universo y que el resto es materia y energía oscuras. Este mundo oculto no está en calma, sino que se ve agitado por "vientos oscuros". Otro verso maravilloso.

A continuación transcribo parte de un artículo científico publicado por Bruce Balick, jefe del departamento de Astronomía de la Universidad de Washington. Se titula "La muerte de las estrellas comunes", y comienza así: "Contra el fondo negro del universo, encendidas desde dentro por estrellas esquilmadas, las nebulosas no nos muestran nuestro pasado, sino nuestro futuro". Rilke pedía al destino que nos diera a cada uno "nuestra muerte propia", que no fuera un accidente, sino la culminación de una vida; pues bien, las estrellas mueren rilkianamente. Las de masa muy grande estallan. Las de masa muy pequeña se consumen. Las primeras brillan más en su ocaso, pero "sus escombros son turbios y caóticos". Las segundas "se desvanecen en la simetría y complejidad de las nebulosas, que son etéreas y pacíficas". La epopeya celestial continúa: "El viento desnuda a la estrella y descubre su núcleo aún caliente. Hay un tránsito del naranja al amarillo y después al blanco y por fin al azul. Las estrellas mueren con una simetría esférica". Afirmaciones científicas que me suenan a espléndida poesía. Ya se lo dije: la ciencia es poesía demostrada.

Confieso mi preferencia por un verso sorprendente cuya demostración se debe a Alain Bishop, experto en mecánica cuántica, del Los Alamos National Laboratory. Resulta que la luz, en un espacio vacío, camina a la velocidad de la luz, es decir, como Dios manda. Pero se vuelve extremadamente perezosa cuando atraviesa un exótico estado de la materia llamado condensado Bose-Einstein. Al parecer, utilizando el láser se puede "sosegar la luz", e incluso detenerla. En ese momento, durante una milésima de segundo, mantiene la información, antes de extinguirse. Se convierte en "luz detenida". Esto ya no es una expresión poética. Es la definición misma de poesía.

Escrito por José Antonio Marina

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Levemente 04/14/2013 10:38

¡Adulador! ;-)

Amkiel 04/20/2013 12:23



Adulador aficionado. :-)



Levemente 04/07/2013 11:12

¡Ains qué belleza la poesía cósmica!...
¡Ains J.A. Marina!...

En ocasiones veo cosas... por ejemplo veo una interrogación al revés. Va a ser por aquello de estar al otro lado del espejo, o segunda parte de la parte contratante del país de las maravillas.

Amkiel 04/13/2013 10:08



Yo veo una flor, bueno, dos, que estás tú.



mon 03/04/2013 10:35

Ayer por la noche el cielo estaba lleno de estrellas y leer esto me hizo sentir participe de algo grande, hoy que es lunes y está nublado me sigue pareciendo poesia.

Amkiel 03/29/2013 19:52



La ciencia es poesía porque quiere saber de aquello que la rodea. En la indiferencia no hay poesía.