· L’ÓS / EL CANT DEL CIGNE |Anton Txèkhov| [La Passió d’Olesa; 06/11/10] ·

Publicado en 7 Noviembre 2010

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L’Ós és una comèdia a partir de dues peces curtes del gran dramaturg rus Anton Txèkhov. En primer lloc, la peça que dóna títol a l’espectacle ens presenta uns personatges propers a la Commedia dell’Arte en pro de la teatralitat i la proximitat dels personatges. Seguidament, a El cant del cigne, un dels actors de la peça anterior, un cop acaba la seva funció es qüestiona què és ser actor i en valora els pros i els contres en un exercici de sinceritat i veritat pels quatre costats.
 
Cuando leí el programa anterior decidí asistir a esta obra de teatro, no tanto por la primera de las piezas sino por la segunda de ellas. Además, el poder entrar por primera vez en el teatro de La Passió suponía un nuevo logro para mi curiosidad cultural. Y entré, sí, pero por la puerta de atrás. Al ser una obra de pequeño formato, con un aforo que se esperaba reducido (aunque después hubo que improvisar sillas plegables a toda prisa dado el éxito de público), tanto los actores como los espectadores estábamos sobre el propio escenario del teatro, detrás del telón. Una perspectiva muy sugerente que me hizo sentir más partícipe aún de la magia del teatro.
 
La primera pieza cumplió perfectamente su función de hacer reír o, cuando menos, mantener una sonrisa permanente. La proximidad permitió disfrutar de la riqueza gestual que hacía de la cara de los actores un texto sin palabras. También ayudó el estupendo diseño de vestuario y lo bien pergeñado del decorado.
 
La segunda pieza era una reflexión sobre el propio mundo del teatro, de las que me gustan a mí, que si por reflexiones fuera debiera haberme dedicado a la óptica. Es la soledad del actor veterano que reconoce que el público sólo quiere al personaje. Un público que se esconde tras la oscuridad de la cuarta pared y que, al acabar la función, se va dejando el vacío tras de sí. Pero cuando ya nada parece tener sentido y la soledad es algo que entra dentro como el frío en los huesos de un anciano, surge un motivo capaz de espantarlo, ingrediente básico del propio teatro: la cultura.
 
Rodearse de cultura espanta la soledad. Si fuese Montaigne grabaría la frase en una viga, pero como soy Amkiel, la pongo en un panfleto.

Escrito por Amkiel

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Edda 11/08/2010 23:20


Gracias, Amkiel. Espero poder disfrutar de más guindas de tu cosecha.
Ahora deseo... :)


Amkiel 11/09/2010 20:28



Prefiero caerme del guindo y dejarle el espacio a las celebridades.



Levemente 11/08/2010 21:26


Diría que la gente "que va" de culta es la aburrida e incluso estúpida.

¿Entonces se pueden hacer peticiones... panfletarias?


Amkiel 11/09/2010 20:27



Ante el vicio de pedir está la virtud de publicar.



Edda 11/08/2010 00:34


"Rodearse de cultura espanta la soledad" Amkiel.

Me gustaría leer esto en la guinda mañana.


Amkiel 11/08/2010 20:19



Tus deseos son órdenes para mí (siempre y cuando nos movamos dentro de unos márgenes perfectamente admisibles que no contravengan las exigencias de urbanidad que nuestra sociedad requiere,
claro).



carmenneke 11/07/2010 20:32


Rodearse de cultura espanta la soledad, muy pero que muy cierto, mucho más que rodearse de gente. Aunque si te rodeas de gente culta y maja puedes alcanzar el séptimo cielo, me han dicho.


Amkiel 11/08/2010 20:19



La gente culta suele ser muy aburrida, también la estúpida. Quizás no haya tanta diferencia.



AlmaLeonor 11/07/2010 15:39


¡Hola! Ya hubiese querido Montaigne tener un Panfleto como este ¡¡¡donde va a parar!!! Me alegra mucho que el teatro siga inventándose a sí mismo ¡¡¿sillas en el escenario?!! Es una idea genial!!!!
Besos.AlmaLeonor


Amkiel 11/08/2010 20:19



Si hubiese tenido este panfleto seguramente no hubiese escrito tanto y tan bueno como escribió.