El viejo, el joven y el burro

Publicado en 8 Febrero 2010

El viejo, el joven y el burroEl abuelo iba a pie y el nieto en el burro. Se cruzaron con una persona a quien le pareció mal el caso: qué vergüenza, el pobre viejo andando y el joven regalado en el aseladero. Atento a los murmullos del mundo, el abuelo hizo bajar al joven y ocupó el lugar en el lomo del jumento. Inmediatamente protestó otro contra el atentado: el infeliz niño pisando el polvo de los caminos, mientras el malandrín del viejo viaja repanchingado en la albarda. Bajó entonces el abuelo y decidió que seguirían los dos a pie, dejando al burro sin carga. Pero pronto otro paseante se rió de la estupidez: éstos tienen una bestia de carga y no se sirven de ella. Ante esto el viejo volvió a sentar al nieto en el burro y se montó detrás, pero en seguida apareció otra persona protestando contra la crueldad con que los despiadados trataban al animalico, obligándolo a aguantar doble carga. Entonces el viejo dijo: “Dejemos que digan lo que quieran y vayamos como al principio”. Subió al nieto al lomo del jumento, y, con la lección aprendida, siguieron los tres su destino.  

Escrito por [narrado por] José Saramago

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