El dios de la guerra

Publicado en 17 Abril 2010

El-dios-de-la-guerra.jpgDe frente o de perfil metía miedo el tuerto Odín, el dios más dios de los vikingos, divinidad de las glorias de la guerra, padre de las matanzas, señor de los ahorcados y de los malhechores.

Sus dos cuervos de confianza, Huguin y Munin, dirigían sus servicios de inteligencia. Cada mañana partían desde sus hombros y sobrevolaban el mundo. Al atardecer, regresaban a contarle lo visto y lo oído.

Las walkirias, ángeles de la muerte, también volaban para él. Ellas recorrían los campos de batalla, y entre los cadáveres elegían a los mejores soldados y los reclutaban para el ejército de fantasmas que Odín comandaba en las alturas.

En la tierra, Odín ofrecía botines fabulosos a los príncipes que protegía, y los armaba de corazas invisibles y espadas invencibles. Pero los mandaba al muere cuando decidía tenerlos a su lado, allá en el cielo.

Aunque disponía de una flota de mil naves y galopaba en caballos de ocho patas, Odín prefería no moverse. Desde muy lejos combatía este profeta de las guerras de nuestro tiempo. Su lanza mágica, abuela de los misiles teledirigidos, se desprendía de su mano y solita viajaba hacia el pecho del enemigo.

Escrito por Eduardo Galeano

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Edda 04/17/2010 19:55


Algunos dioses estaban mejor durmiendo el sueño eterno.


Amkiel 04/18/2010 15:33



Los dioses en el cielo y aquí paz para la gente que pasa de su voluntad.