Parábola sufí

Publicado en 5 Octubre 2009

Un pescador encontró entre sus redes una botella de cobre con un tapón de plomo. Al abrirla, apareció un genio que le concedió tres deseos. El pescador le pidió en primer lugar que le convirtiera en sabio para poder hacer una elección perfecta de los otros dos deseos. Una vez cumplida esta petición, el pescador reflexionó y dio las gracias al genio diciéndole que no tenía más deseos.

Escrito por Desconocido

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carmenneke 10/06/2009 08:26


Teniendo en cuenta el primer deseo que pidió, ese pescador ya era sabio de antemano. Qué desperdicio de genios y botellas, no es justo.


Amkiel 10/06/2009 20:28


Puede ser, pues sabía que no sabía nada y pidió saber, por lo que después supo que ya sabía y, por lo tanto, dejó de ser sabio.


Liver 10/05/2009 21:57


Jeje, muy buena reflexión...
mejor que no me encuentre ninguna botellita con genio dentro...

me he atrevido a recomendar tu blog (como algo diferente)... espero que no te importe


Amkiel 10/06/2009 20:28


Las he visto con un gusano dentro, incluso con un lagarto, pero sólo me concedieron resaca.

(¿Importar? En absoluto, es un honor.)


Levemente 10/05/2009 21:09


¡Guaaaauuuuu!

Prometo que escribí el otro comentario antes de leer este texto sobre deseos. ¡Qué cosa el azar!


Amkiel 10/06/2009 20:27


No hay que preocuparse por el azar, es tan irrelevante como su contrario: la raza.